¡Tachán! Me parece maravilloso, la verdad. Desde hace muchos años, cuando me miraba al espejo, cuando hacía algo que me producía dudas, cuando se me planteaba un problema.... siempre tenía una especie de mecanismo mental que me llevaba a preguntarme algo así como "¿Qué pensaría él de esto (de un vestido nuevo, de una decisión difícil que tomar, de cualquier cosa)" ¿Fuerte, verdad? No me había dado cuenta de que lo hacía, pero esa automático.
¡Pues a la mierda el proceso mental automático y los que no lo son! Se acabó tener un tutor permanente que decide por mí lo que está bien y lo que está mal (como si esa decisión fuera posible) y menos cuando el tutor que yo elegí no sabía ni atarse los cordones de los zapatos sin mi ayuda ¿Por qué me importaba entonces su opinión si en realidad no sabía hacer nada sin mí?
Un montón de tiempo, energía y pensamientos perdidos, en definitiva.
Pero ¡se acabó!
No hay comentarios:
Publicar un comentario