lunes, 13 de noviembre de 2017

Rizando el rizo: él tiene el prefrontal tan evolucionado como el mío

Siento la ausencia... Bueno, no. No la siento. Estaba viviendo y eso nunca es malo. Aunque a veces duela. Pero a veces dejo de mirarle a él a los ojos y me pongo a mirarme mi ombligo y descubro cosas que me iluminan por dentro y por fuera.

Hace unos días tuvimos una conversación sobre dejarnos ir, sobre cómo nos comportamos ante las situaciones no cotidianas (iba a escribir "coitidianas", 😈). Y, sin que él supiera nada sobre mi entrada anterior, allá por el mes de julio (en que andaba tan trabada como ahora en mi situación amorosa) me dijo, así por casualidad, que lo mejor sería no tener prefrontal (o al menos, ser capaz de vez en cuando de perder el control sobre él).

Mi máximo consumo de estupefacientes se eleva al alcohol (casi siempre en forma de cerveza, cava, vino o un gintonic en su máxima expresión una vez cada mucho) pero él es más, se podría decir "casquivano" (o lúdico-festivo, para entendernos). No sé hasta qué nivel de conocimiento llega en el tema de las drogas no legales pero sé que consume con relativa frecuencia algunas substancias que alteran la conducta habitual así como la percepción real (si es que existe) de las cosas mundanas. Así que, cuando me comentó que, ni consumiendo cualquiera de estas substancias es capaz de perder el contacto con el prefrontal me dió, por una parte, un poco de alivio, y por otra, un poco de pena. Seguramente, lo que le gustaría es ser capaz de perder el control aunque sólo fuera una vez en la vida hasta donde él quisiera, pero en el fondo es igual que yo: un controlador que va de loco para que los demás no lo tomen por aburrido. Y ahí anda gastándose una pasta en substancias psicotrópicas para ver si consigue la justa medida de eliminador de prefrontal para saber qué hacer con su vida sin perder el mundo de vista. Pero eso no es eliminar el prefrontal. Eso es hacer trampa y es porque se muere de miedo.



Sin ir más lejos, el martes le dije "te quiero" por primera vez (y sin tomar nada, eran las 11 de la mañana e iba completamente sobria). Al segundo me contestó "yo también" pero estamos a lunes y aún es hora que me demuestre algo con un poco de consistencia de ese amor que me ha sincerado. Está medio enfadado o alejándose para que no le atrape pero la cosa es que su prefrontal es aún más pesado cansino que el mío (y eso tiene mucho mérito, porque yo llevo muchas horas de vuelo). así que no sé si estar contenta o triste de que me hayan manifestado el amor, aunque sea como respuesta a una manifestación a corazón abierto como la mía.

A veces me sorprende cómo puedo llegar a tener tanta conexión con algunas personas (sobre todo con las personas inteligentes (ese ego!))y cómo puedo sentirme tan sola al mismo tiempo.

En fin, he puesto la semillita, sólo falta que germine (si le da la gana a su prefrontal)

Nota: si le germina el prefrontal habrá que llevarlo al Dr House, otro que andaba bastante sobrado de materia gris.

Nota 2: te quiero, aunque no sepas nunca de la existencia de este post.


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